Hackea tus hábitos (Parte 2)

Damos inicio al año olvidándonos de la tradicional lista de propósitos para cambiarla por este breve manual para hackear tus hábitos.

Tiempo de lectura: 6 minutos

Durante la última semana de 2017 abordamos en Alterciclo un poco de la teoría de los hábitos, pero sabemos que no es suficiente, y en nuestro primer artículo de 2018 traemos 6 pasos para crear un hábito efectivamente.

Sin embargo hay que hacer unas advertencias preliminares. Erradicar un hábito es una tarea muchísimo más ardua que modificarlo, o incluso que crear uno directamente desde cero. De igual forma, hay rutinas que tienen un mayor impacto en la vida y cuestan, claramente, más trabajo, tiempo y esfuerzo para dominarlas por completo, y si no conocemos el tamaño de nuestro reto, es probable que sobrevenga la frustración.

Pero con la suficiente determinación, ningún obstáculo es insalvable. Que venga la lista:

1. Recopila información: Modificar un hábito es una labor que se asemeja a un proyecto, y la primera fase debe ser precisamente reunir un conocimiento básico que te ayude a formular las estrategias que usarás para afianzar tus nuevas rutinas

En primera instancia debes recordar cuáles son los mecanismos que componen los hábitos, una estrategia cerebral que nos permite reducir el coste energético de las acciones que realizamos cotidianamente desencadenadas por un estímulo externo y que conducen a una recompensa hormonal, tal como vimos en la primera entrega sobre hábitos

De igual forma necesitas recopilar información específica sobre ti. Conocerte la forma en la que actúas y cómo es tu personalidad ayudará a definir tus estrategias. Si eres frío, calculador y metódico, los métodos para que adquieras un hábito serán diferentes a si eres una persona espontánea y libre de horarios.

2. Formula preguntas: Ya hemos visto qué es El poder de las preguntas y la manera en la que nos pueden ayudar como herramienta para encontrar nuestras verdaderas intenciones al momento de adquirir un nuevo hábito.

Lo fundamental en este paso es poder redactar un objetivo claro y con el que te sientas identificado a través de un proceso de reflexión consistente en preguntas. El fin último es por supuesto, encontrar un motivador que sea lo suficientemente poderoso para no desfallecer incluso en los momentos más difíciles.

3. Calienta motores, en búsqueda de una rutina: Los hábitos incipientes son como el fuego, un sistema de tres elementos donde si uno falla, el resto de desbarata. El triángulo del fuego es el oxígeno, el calor y el combustible, el triángulo de los hábitos es el detonador, la acción y la recompensa.

Establece y experimenta la forma en la que vas a desarrollar tu rutina sin olvidar esta secuencia de detonador, acción y recompensa. Esto le va a facilitar a tu cerebro adquirir el nuevo hábito y tu voluntad no requerirá un esfuerzo sobrehumano.

Si tu detonador es el despertador, no lo ignores, Si tu detonador para un hábito pernicioso es una determinada persona, cambia las condiciones en las que te la encuentras para evitar recaer. Trabaja en tus detonadores.

4. Manos a la obra: Todo esto que acabas de pensar y planear, ponlo en práctica desde ya mismo. No vale postergar la creación de un hábito porque la energía se disipa y la motivación se enfría.

Sin embargo, somos humanos y si nuestra meta es comenzar a levantarnos más temprano, la cama nos puede tentar a estar más tiempo en ella del que nos propusimos. Es ahí donde aparece una herramienta que nos puede ayudar en los momentos de flaqueza.

Simplemente cuenta hacia atrás del 5 al 1 y ponte en acción sin pensarlo más. No hay más excusas. Esto limita el tiempo en el que comenzamos a pensar en razones para no hacer lo que nos hemos propuesto. También funciona si lo que queremos es eliminar un hábito, si estamos tentados a hacer algo que no debemos, contamos a la inversa y huímos del detonador. Fuera peligro.

5. La recompensa: Establece un sistema de recompensas proporcionales al hábito que estás buscando. Prémiate pero no exageres, y procura que a medida que la nueva rutina entra en tu vida, la recompensa sea cada vez menos material.

No vas a comerte una copa de helado de tres sabores cada vez que tiendas la cama en la mañana durante todo el 2018, y mucho menos ignores toda la rutina por ir a comerte ese chocolate. (He caído en ese error).

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6. El registro de avance: Como en todo proyecto, existe una etapa de evaluación de los resultados. Aquí aparecen los registros de hábitos, conocidos en el mundo del Bullet Journal como Habit Tracker, tablas donde podemos llenar casillas cada vez que realizamos nuestra rutina. Existen también cientos de aplicaciones móviles, algunas que incluso simulan juegos de rol, que cumplen esta función como herramientas para consolidar nuevas acciones.

Una de las mejores recompensas que podemos tener a la hora de establecer un hábito, es ver cómo hemos cumplido día tras día con nuestras rutinas.

Descarga nuestras plantillas de registro de hábitos en PDF haciendo click aquí.

No hay que perder de vista cuánto tiempo debemos repetir la rutina antes de que se establezca realmente en nuestra vida. La sabiduría popular dice que en un plazo de 21 días cualquier hábito estará consolidado, mientras que algunos otros dicen que es después de 100 días. La verdad no la tiene ninguno. Cada persona tiene sus propios tiempos en función de qué tan profundo sea el impacto de la nueva rutina.

Es muy diferente habituarse a usar un nuevo modelo de grifo en el lavaplatos que cambiar dramáticamente los ciclos de sueño para levantarse antes de que los gallos canten. Por lo que mi recomendación es que te conozcas y que si comienzas a establecer un nuevo hábito masivo, sólo trabajes es esa única rutina. No sobrecargues tu cerebro cambiando por completo de vida de un momento para otro, y si debes hacerlo, procura que sea de forma gradual tomándote el tiempo que necesites.

Establecer los mejores hábitos para este 2018 es más saludable y productivo que tratar en vano de cumplir con una lista interminable de propósitos de año nuevo, ir al gimnasio, aprender un nuevo idioma, tocar un nuevo instrumento, visitar a la familia y toda esa sarta de ideales que sólo nos conducirán a la frustración si no estructuramos primero rutinas que hagan eficientes y energéticamente económicas nuestras vidas diarias.

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