Jerry Finn y el sonido de una generación

Recordamos los sonidos del rock de principios del milenio con el trabajo de uno de sus más icónicos productores.

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Hay sonidos y canciones que nos llenan de nostalgia. Hoy hablaremos de un sonido en específico, que nos transporta a los últimos años de la década de los noventa, y los primeros del nuevo milenio. Nos suenan los nombres de bandas como Blink-182, Sum 41, Green Day, y similares, y, para quienes vivieron su adolescencia o preadolescencia en esa época, evocan imágenes de patinetas, amigos, primeras bandas, MTV, y una radio juvenil definitivamente más rockera que la actual. Este es el sonido del pop-punk, un género que fue definitivo para los gustos musicales de la época, pues para muchos fue una introducción al rock y un gran incentivo para seguir explorando todas las manifestaciones de este género. Recordamos los nombres de esas bandas y sus canciones, sin embargo, hay que saber que gran parte de este sonido nació y se desarrolló gracias al trabajo de una persona: el productor Jerry Finn.

Jerry Finn fue un productor graduado de la Dick Grove School of Music, y empezó su carrera como ingeniero a principios de los noventa. Un momento muy importante en su carrera, después del cual la misma empezó a crecer cada vez más, fue su trabajo con el productor Rob Cavallo en el álbum Dookie de Green Day. La banda no estaba satisfecha con la primera mezcla del álbum, así que este fue remezclado por Finn, lo cual finalmente cumplió con las expectativas de la banda, logrando un enorme éxito comercial.

Este álbum sin duda fue definitivo para el posterior desarrollo del pop-punk, y para Finn significó convertirse en una persona de referencia para las bandas que tomaron ese camino. En años siguientes, trabajó con bandas como New Found Glory, Rancid, y Bad Religion, pero sin duda alguna, algunos de sus más reconocidos trabajos fueron realizados con Blink-182.

La participación de Finn como productor de Blink-182 fue muy importante para el éxito global de la banda, que se disparó con el álbum de 1999 Enema of the State (el primero que Finn produjo). Dando sugerencias acerca de la composición de las canciones, brindando a la banda equipos de calidad para grabar, y puliendo con detalle el sonido de la banda, este álbum salió a la luz. Una de las características de las producciones de Finn es la calidez y el sonido de las guitarras, que sin duda le da mucha fuerza al sonido en general de la banda, y a pesar de las melodías y letras más pop, hace que siga sonando punk. Vale la pena recordar que a partir de Enema of the State hubo otra adición fundamental para la evolución de la banda, no solo Finn: este disco fue el primero en el que participó el renombrado baterista Travis Barker.

Blink-182 trabajó con Finn en sus dos siguientes discos, Take Off Your Pants and Jacket y Blink-182. En estos dos discos la banda exploró muchísimo más las posibilidades de su sonido y los temas de sus letras, y sin embargo no perdieron la capacidad de seguir haciendo canciones más pop con letras de temática adolescente. En toda esta exploración y evolución, la producción de Finn mantuvo sólido el sonido característico de Blink-182. Finn se convirtió en un productor de confianza para los tres miembros de la banda, trabajando con ellos en algunos de sus proyectos alternos como Box Car Racer y +44.

Otro álbum importante en el que participó fue All Killer, no Filler de Sum 41, el primer álbum de esta banda canadiense, lanzado en 2001. Al escucharlo, se puede distinguir su característico sonido de guitarra. Este fue un álbum que también alcanzó un gran éxito comercial, pues podría decirse que el pop-punk ya se había convertido en una tendencia más fuerte, y se habían puesto de moda las bandas de este género con una estética y temática adolescente y divertida.

Para muchas bandas, la producción de Finn significa una notable evolución y refinamiento en su sonido, como ya pudimos ver que sucedió con Blink-182. Es fácil notar que hay un antes y un después, siendo el después un sonido más pulido y más cercano al pop. Lo mismo sucedió con AFI y el disco de 2003 Sing the Sorrow, pese a no ser una banda punk del estilo exacto de Blink-182 o Sum 41. Los trabajos previos de AFI mostraban rasgos de un punk rock más sucio, un sonido que se transformó enormemente en Sing the Sorrow, incluso en momentos tomando caminos más oscuros. En este disco, Finn co-produjo junto a Butch Vig, el legendario productor de Nevermind de Nirvana.

Con los años, el trabajo de Jerry Finn fue adquiriendo admiración y renombre, e incluso llegó a trabajar como productor dos discos de Morrisey (líder de The Smiths). En el año 2008, Jerry Finn falleció debido a complicaciones de salud, siendo Years of Refusal de Morrisey su último trabajo. Sin embargo, su producción sigue generando admiración en los fanáticos de la música, y una gran nostalgia en quienes vivimos el auge del pop-punk.

Para escuchar algo de la música mencionada en este artículo hemos creado esta playlist:

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