El arte de Yayoi Kusama

Una mirada a la historia y al estilo de una de las más reconocidas artistas de Japón

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Yayoi Kusama nació en 1929, y empezó a pintar desde niña, en contra de su familia y especialmente de su madre, quien no veía el arte como un trabajo adecuado para una mujer. Sin embargo, Kusama siguió pintando, e incluso pudo estudiar una carrera de arte en Kyoto. Un factor determinante para su arte fueron las alucinaciones que experimentaba en su infancia, de ahí vienen los puntos o lunares que han caracterizado su obra a lo largo de su carrera. Con este patrón, Kusama cubría todo tipo de superficie, desde lienzos hasta cuerpos humanos.

Este reconocible patrón también hizo de Kusama una personalidad reconocida en el mundo de la moda. En el año 2012, la casa Louis Vuitton lanzó una colección en colaboración con la artista, con variedad de prendas y accesorios completamente llenos de los característicos puntos de Kusama.

Estos puntos no solo están plasmados con pintura sobre alguna superficie, también existen de otras maneras en la obra de Kusama, como en algunos de sus Infinity Mirror Rooms, espacios cerrados con paredes de espejos, en los que cuelgan pequeños puntos, que son luces de colores, que en la oscuridad dan la ilusión al espectador de estar inmerso en un espacio infinito.

The Obliteration Room es otra obra de Kusama en la que los puntos son protagonistas, lo distintivo de esta obra es que está ideada para ser intervenida por el espectador. Se empieza con una sala completamente blanca, con paredes, pisos, muebles y demás objetos blancos también. Entonces, al espectador se le entrega una hoja con stickers de puntos circulares de diferentes tamaños y colores, para que pueda pegarlos de la forma que desee en cualquier parte de la sala blanca.

Es claro que para la artista, el punto no es únicamente una herramienta artística. Al llenar su obra constantemente de ellos, se entiende que significa algo más. Los puntos tienen mucho que ver con la concepción del infinito, otra de las grandes constantes en la obra de Kusama, pues el punto puede llegar a ser una representación del universo, a niveles tan macro o micro como se quiera ver. Y con sus instalaciones, Kusama pretende crear para sus espectadores un mundo donde pueden experimentar su mundo y sus concepciones.

Kusama también ha podido emplear la repetición de patrones de otras formas además del uso de puntos y de espejos. Por ejemplo, en su serie Accumulations, en plena década de los 60, época de la psicodelia y la liberación sexual, Kusama cubrió varios objetos y superficies con esculturas de formas fálicas. Al estar permanentemente involucrando y explorando elementos comunes, la obra de Kusama resulta bastante consistente.

Yayoi Kusama continúa trabajando y produciendo arte hasta el día de hoy. Vive en Japón, donde ella misma ha tomado la decisión de internarse en un hospital mental (debido a sus problemas mentales, que se agravaron durante su periodo de residencia en los Estados Unidos), en el que vive desde 1977. Trabaja desde su estudio, muy cerca del hospital y su trabajo sigue exponiéndose alrededor del mundo. En el 2017 abrió el Yayoi Kusama Museum en Tokio, donde durante gran parte del año se expone parte de su obra. Además, aparte de las artes plásticas, Kusama ha escrito poesía y novelas y una autobiografía titulada Infinity Nets.    

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