Descubrimientos literarios: Kazuo Ishiguro

Descubrimos la obra del último Premio Nobel de Literatura a través de su colección de relatos “Nocturnos: cinco historias de música y crepúsculo”

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Kazuo Ishiguro nació en Nagasaki, Japón, en 1954. Sin embargo, en 1960, con seis años, se trasladó a Inglaterra con su familia, país donde creció. El año pasado le fue otorgado el valioso Premio Nobel de Literatura. Sus primeras producciones literarias fueron relatos y guiones para televisión, las novelas llegaron después, siendo “Pálida luz en las colinas” la primera, en 1982. Dos de ellas, “Los restos del día” y “Nunca me abandones” han sido llevadas al cine en 1993 y 2010 respectivamente.

“Nocturnos: cinco historias de música y crepúsculo” es una colección de cinco relatos publicada en 2009, y es uno de los trabajos más recientes de Ishiguro. Con estos cinco relatos haremos un primer acercamiento a la obra de Ishiguro. El autor también se ha involucrado con la música a lo largo de su vida, estudiando piano en su infancia y posteriormente escribiendo las letras de cuatro canciones del disco “Breakfast on the Morning Tram” de la cantante de jazz Stacey Kent.

Los cinco cuentos que componen esta colección tienen varios elementos en común. Primero, está una sensación de impermanencia, de estar de paso, presente en muchos de los personajes. Los protagonistas de “El cantante melódico” y “Violonchelistas” son inmigrantes, por ejemplo, o el protagonista de “Nocturnos” describe su paso temporal por un hotel en el que se recupera de una cirugía facial. Todos estos personajes traen una historia de fondo, vienen de alguna parte, y las situaciones descritas en los cuentos son las que los llevan a cambios y transformaciones.

Muchos de estos cuentos se tratan de músicos, pero la música en sí y el papel que desempeña en cada relato es otro gran elemento común. La música es lo que hace que los personajes se relacionen entre sí. Ray, el protagonista de “Come rain or come shine” recuerda y revive su amistad con Emily escuchando los discos que a ambos les gustan, por ejemplo. O Janeck, el protagonista de “El cantante melódico” conoce al cantante Tony Gardner cuando este le propone darle una serenata a su esposa. Ya sea por medio de la interpretación, la escucha, o la enseñanza, incluso, la música evidentemente está presente y acompañando cada una de las tramas.

Dentro de los cuentos, muchas veces se introducen sutilmente situaciones familiares en la vida de los músicos. No se convierten en el tema central del cuento, pero son fundamentales porque generan momentos y escenas importantes. Por ejemplo, el tema del ego y la fama aparece en “Nocturnos”, cuando Steve, el protagonista (saxofonista) es al principio subestimado por su compañera de hotel debido a que no es tan famoso o reconocido como ella, para luego impresionarla completamente con su interpretación. También, en “Violonchelistas”, la mayoría de situaciones transcurren en un ambiente de enseñanza musical, una clase personalizada. O, una de las situaciones más comunes, la incomprensión por parte de la familia o amigos acerca de la música como una profesión seria, como le sucede en un momento al protagonista de “Malvern Hills”.

Mientras que la música siempre acompaña los relatos y sus personajes, se puede notar que también hay un énfasis en las relaciones y el diálogo. La música puede ser, entonces, un catalizador para crear un diálogo y una relación entre los personajes. Estos personajes se desarrollan bien en el transcurso de los cuentos, a pesar de ser tan breves, y es justamente a través del diálogo que Ishiguro los desarrolla y muestra al lector varios de sus matices.   

El final de cada uno de estos cuentos nunca es conclusivo. Como se dijo en párrafos anteriores, los relatos cuentan situaciones temporales en la vida de cada personaje, pueden ser capítulos de una historia con pasados o futuros más extensos. Vale la pena mencionar el caso del personaje de Lindy Gardner, a quien conocemos en “El cantante melódico” y reaparece en “Nocturnos”, en donde sabemos cuál es el siguiente capítulo en su vida.

“Nocturnos: cinco historias de música y crepúsculo” sin duda es un buen primer vistazo a la obra de Kazuo Ishiguro, cinco relatos con los que nos familiarizamos con su escritura, y nos permite empezar a entenderla e identificar sus elementos más poderosos. Esta colección de cuentos puede ser un un abrebocas perfecto para empezar a adentrarse en obras más largas y complejas de este gran autor.

 

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