Sobre la bitácora

Una breve mirada a las características de este antiguo recurso de navegación, y cómo podemos usarlo para guiarnos en nuestras aventuras artísticas.

Tiempo de lectura: 4 minutos

En la terminología naval, una bitácora es un cuaderno o libro donde los marinos registraban todos los datos y sucesos de sus viajes. Recibe su nombre del mueble donde solía guardarse en las embarcaciones. También se conoce como cuaderno de navegación.

Hoy en día, el uso de la bitácora sigue siendo el mismo, pero se ha empezado a utilizar en otros ámbitos fuera del naval, y especialmente en el arte. Con el paso del tiempo, se ha convertido en una herramienta esencial para los artistas, tanto así, que ya se han realizado exposiciones de las bitácoras de muchos artistas.

Podría decirse que echar un vistazo la bitácora de un artista es conocer una parte de su mente, pues ahí podemos encontrar bocetos, conceptos, ideas por realizar, y datos importantes para la obra. De hecho, existen métodos de organización personal más actuales, como el bullet journal, que se inspiran en las bitácoras, pues son métodos en los que el usuario puede registrar toda la información que necesite. Un bullet journal es una herramienta que nos ayuda a organizar todos los aspectos de nuestra vida, sin embargo, en este artículo nos vamos a centrar en la bitácora del artista, y sobre cómo podemos darle un buen uso a esta herramienta para no perder el norte en nuestros proyectos artísticos.

Como en un bullet journal, en nuestra bitácora personal no hay reglas en cuanto a qué queremos registrar o de qué forma lo registremos. La bitácora es un espacio completamente abierto a cualquier tipo de información que consideremos importante. Es muy fácil no guardar un boceto o una idea porque pensamos que tal vez no pueda sernos útil o no nos sentimos del todo seguros. Por eso, una primera recomendación es hacer a un lado estos pensamientos y realmente registrar todo lo que se nos pueda ocurrir, por innecesario que nos parezca. Algunas ideas antiguas pueden reaparecer y reinventarse después de mucho tiempo, por eso siempre es un buen ejercicio revisar bitácoras de meses o años anteriores.

A pesar de que esta herramienta tiende a ser un poco desordenada, pues como ya se ha dicho, realmente no existe una regla para registrar información en ella, hay momentos en los que un poco de orden no cae mal. Si por ejemplo, trabajamos en dos proyectos simultáneamente y no queremos usar un cuaderno diferente para cada proyecto, usar símbolos o colores nos puede ayudar a saber qué corresponde a qué proyecto. También, podemos usar herramientas del bullet journal, si realmente necesitamos un seguimiento periódico de cierta información, por ejemplo, hacer registro de cuánto dinero ahorramos para la financiación del proyecto, o de cuánto debemos avanzar cada día para cumplir con los plazos.

También es importante tener en cuenta el tipo de cuaderno que necesitamos. Afortunadamente, hay gran variedad de tamaños y tipos de papel que se pueden ajustar a nuestras necesidades, ya sea que necesitemos un cuaderno pequeño que podamos llevar a todas partes, o un papel resistente para pintar en él. Sólo es cuestión de saber qué es lo que necesita nuestro trabajo para un registro cómodo.

Estos son algunos consejos sencillos para aprovechar una bitácora al máximo, más no son las únicas formas para usar esta herramienta para nuestro beneficio. Con el tiempo y uso, cada artista puede ir encontrando su propia forma de usarla, de acuerdo a su ritmo y forma de trabajo. La bitácora, sin duda, sigue siendo uno de los recursos más útiles para idear y trabajar en proyectos artísticos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *