La historia del videoclip

En este artículo los invitamos a acompañarnos en un recorrido por la historia y los hitos de este reconocido tipo de pieza audiovisual.

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Un videoclip puede ser definido muy brevemente como una representación visual de una pieza de música. En cuanto a su función, podemos encontrar que existen diferentes interpretaciones y significados. La función promocional y comercial del videoclip es tal vez la primera que viene a la mente, sin embargo, para algunos, un videoclip puede ser también un medio para crear un discurso estético. Todas estas funciones del videoclip son válidas, y podemos darnos cuenta de ello si conocemos su historia.  

Desde finales del siglo XIX podemos encontrar algunos avances en cuanto al desarrollo de un acompañamiento visual para la música, por ejemplo, el uso de diapositivas en los salones de baile de 1870. Este formato se llevó posteriormente a escenario (más que todo en teatros de variedades, o vaudeville) con el nombre de canción ilustrada. “The Little Lost Child” de 1894 se considera la primera canción ilustrada en existir.

A principios del siglo XX, con la cada vez mayor aparición de artefactos que permitían grabar y reproducir sonido e imagen, se pueden destacar algunos sucesos y personajes fundamentales en la historia del videoclip. En 1927 se estrenó la película “The Jazz Singer”, el primer largometraje con sonido sincronizado. Años después, en 1939, Oskar Fischinger, artista y director alemán, estrena piezas audiovisuales en las que combina animación y sonido. Una de ellas es “An Optical Poem”, de 1938, que consiste en una animación sincronizada con música de Franz Liszt. Este tipo de piezas pueden considerarse antecesoras de obras que vendrían más tarde, como la película “Fantasia” de 1940.

En años posteriores, empezaron a aparecer artefactos como el Panoram Soundie, en la década de los 40. El Panoram Soundie era una especie de rocola que además podía reproducir videos que acompañaban a las canciones. En Europa este concepto se siguió explorando con el Scopitone en los años 60, de hecho muchos artistas franceses utilizaban este tipo de videos para promocionar su música.

Aquí hemos llegado a un punto fundamental, y es que aproximadamente desde la segunda mitad del siglo XX, estos acompañamientos visuales para la música empiezan a ser considerados parte de una estrategia de promoción para los artistas. En 1957, se estrena “Jailhouse Rock” de Elvis Presley, considerado uno de los primeros videos musicales. Este hacía parte de una película del mismo nombre, protagonizada por Presley, precisamente.

Además, en la televisión (tanto británica como norteamericana) empiezan a aparecer cada vez más programas dedicados a la música, donde los artistas eran invitados a participar e interpretar sus canciones: por ejemplo, el Ed Sullivan Show, Top of the Pops, e incluso Soul Train. Es posible que los invitados más recordados del Ed Sullivan Show hayan sido los Beatles. Ellos hicieron aportes considerables al desarrollo del videoclip, presentando gran cantidad de material promocional, como videos conceptuales, y películas completas como “A Hard Day’s Night” y “Help!”.

Sin embargo, la realización de videoclips se convirtió en una práctica constituida para los artistas desde la década de los 70, en especial con el lanzamiento del videoclip de “Bohemian Rhapsody” de Queen. Este fue estrenado en el programa Top of the Pops, y además marca un hito en la historia del videoclip por ser el primero en el cual se utilizaron efectos especiales.

La historia del videoclip no sería la misma sin la aparición de MTV. El reconocido canal de música se estrenó en 1981, iniciando su primera emisión con “Video Killed the Radio Star” de The Buggles.

Dos años después, en 1983, se estrena el que posiblemente puede ser el videoclip más reconocido e influyente de la historia, el revolucionario “Thriller” de Michael Jackson. “Thriller” sentó precedentes en muchos aspectos: una producción excelente, un concepto atractivo, y una de las coreografías más memorables en la historia del pop.

Con MTV, empiezan a surgir nuevas figuras en relación al videoclip. Aparecen los videojockeys o VJ’s, encargados de la programación del contenido del canal y posteriormente en eventos en vivo. Los directores de videoclips empiezan a ganar importancia, como Michel Gondry, David Fincher, Floria Sigismondi, o Hype Williams, algunos de ellos incursionando posteriormente en el cine.

Vale la pena mencionar también el canal Telehit, el primer canal de habla hispana dedicado a la música y el estreno de MTV Latinoamérica en 1993, y el videoclip de “Hoy no me puedo levantar” de Mecano (1981), que se considera uno de los primeros videoclips de una canción en español.

En los 90, el videoclip se convirtió en una herramienta fundamental para la construcción de una estética y una imagen para los artistas. Esto también fue determinante para la creación y segmentación de públicos. Por ejemplo, algunos estilos muy fuertes en esta década como el hip-hop o el nu-metal proyectaban en sus videos una imagen muy clara que sus seguidores empezaban a adoptar e incluir en sus propias identidades, desde vestimenta hasta cierto tipo de comportamiento.

Con el auge del Internet, llega YouTube en el 2005, plataforma que hasta hoy en día es la más popular y utilizada en cuanto a lanzamientos y difusión de videoclips. Y más recientemente, han aparecido nuevas formas de generar contenido visual para promocionar música, diferentes al videoclip, como por ejemplo las sesiones en vivo o los lyric videos.

Después de este recorrido histórico, podemos constatar que todas las funciones que se le atribuyen al videoclip son efectivamente válidas, ya sea en el ámbito comercial (“Jailhouse Rock”, MTV) o en el estético (Oskar Fischinger, videos conceptuales), pues el impacto que ha tenido en la historia de la música comercial es indudable, e incluso, también en nuestra propia historia, pues muchos tenemos un videoclip especial, que nos impactó en nuestra infancia o adolescencia, o por el que conocimos a nuestro artista favorito, o que cuente una historia que ya hemos vivido o queremos vivir.  

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