Sobre “La muerte del comendador”

En nuestro artículo de hoy, una reflexión sobre la nueva novela de Haruki Murakami, publicada este año.

Tiempo de lectura: 5 minutos

Quienes llevan tiempo siguiendo a Alterciclo, tal vez puedan recordar uno de nuestros primeros artículos sobre la obra del escritor japonés Haruki Murakami (enlace al artículo aquí), así que pueden conocer mi gran admiración hacia su obra. Este año, ha publicado “La muerte del comendador”, una nueva novela que claramente, debía leer y comentar en un nuevo artículo.

“La muerte del comendador” es una novela en dos partes, de la cual hasta el momento se ha publicado la primera parte. Sin embargo, este primer libro ya es suficiente para dejar al lector inmerso en un nuevo mundo surreal creado por Murakami. El protagonista de la historia es un pintor, cuya historia empieza al separarse de su mujer tras seis años de matrimonio. Después de un periodo de viajes, finalmente se instala en la casa de Tomohiko Amada, pintor y padre de uno de sus amigos, quien le ofrece la casa. A partir de ahí, empiezan a ocurrir varios sucesos extraños, por ejemplo, un nuevo vecino muy inusual (al estilo “El gran Gatsby”), o un cuadro misterioso guardado en la casa, titulado “La muerte del comendador”.

Para quienes ya están familiarizados con la obra de Murakami, “La muerte del comendador” tiene varias características que ya han aparecido en otros libros: un protagonista masculino, de más de treinta años, y algo solitario, por ejemplo. La música también sigue cumpliendo un papel importantísimo, y en este caso, la obra destacada es la ópera “Don Giovanni” de Mozart, de donde sale la figura del comendador, además de un suceso muy específico que se da tanto en la ópera como en la novela. Otro elemento común con otros libros es tal vez una de las características más atrayentes de la obra de Murakami: su increíble capacidad de unir situaciones a primera vista aleatorias e incluso mágicas, con un hilo invisible que poco a poco se va revelando al lector.

Esta novela está llena de acontecimientos como estos, que nos abren la puerta a un mundo desconocido, jugando con la línea entre la realidad que conocemos y una realidad diferente. Y, como sucede en las novelas de Murakami, suelen ser sucesos que no parecen tener conexión entre sí. El protagonista recibe una petición de uno de sus vecinos, un hombre misterioso y adinerado, que ofrece una enorme cantidad de dinero a cambio de un retrato. En otro momento, escucha el sonido de una campanilla en las madrugadas, proveniente de algún lugar cercano a su casa. Además, se ve profundamente afectado por el cuadro “La muerte del comendador” y se interesa por su significado y por ciertos elementos del mismo. A partir de tramas como estas, Murakami crea un gran ambiente de misterio, haciendo que el lector se pregunte constantemente sobre el por qué de los sucesos y las relaciones entre ellos.

Ahora bien, hay elementos que podrían considerarse más propios o característicos de este libro en particular, que lo diferencian de otros libros de Murakami. Uno de ellos puede estar en la estructura del libro, pues en las primeras páginas se nos muestra una situación sin contexto previo, así que entendemos que en algún momento la historia llegará hasta este punto específico. A partir de esto, la experiencia de la lectura puede ser distinta, pues también constantemente nos estaremos preguntando sobre cómo llegaremos a esta situación. Murakami además explora un tipo de personaje diferente, similar a un tipo de personaje que apareció en “1Q84”, dándole una nueva forma de participación en la historia.

De estos elementos propios de “La muerte del comendador”, uno de los más atractivos es el tratamiento del proceso creativo del artista. Como ya se ha dicho, el protagonista es pintor, y en varios capítulos del libro, Murakami nos muestra todo su proceso de creación. Podemos conocer de dónde viene, su carrera como pintor de retratos, sus sentimientos sobre su obra en distintos puntos de su carrera, sus bloqueos, e incluso el vértigo y la emoción que produce descubrir nuevos estilos y formas de crear arte, y así llegar a encontrar elementos nuevos en la propia obra. Sin duda, y en especial para quienes nos dedicamos a algún quehacer artístico, estos momentos de la obra son muy interesantes de leer.

Por fortuna, todo parece indicar que a principios del próximo año podremos conocer el desenlace de esta intrigante historia con el lanzamiento del segundo libro de “La muerte del comendador” y poner fin a la gran expectativa que ha generado Murakami con este primer volumen. Así que para los seguidores de Murakami, o lectores que simplemente quieren perderse en la experiencia de un gran relato, sin dudarlo recomendamos este libro, que, además, para quien no ha leído a Murakami, puede incluso ser una maravillosa introducción a su mundo.  

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