25 consejos para hacer tu portafolio

Guía de inicio rápido para tener el mejor portafolio.

Tiempo de lectura: 6 minutos

El portafolio es un documento indispensable. Da cuenta del trabajo, los procesos y el dominio conceptual de un creador. No sólo sirve para mostrarle al mundo lo que somos capaces de hacer, y lo que nos interesa, sino también es un medio de autorregistro.

A continuación, consejos para hacer el mejor portafolio.

Conceptualización

  1. La elaboración de un portafolio es, hasta cierto punto, la materialización del trabajo completo de un creador. Por este motivo, todo su contenido y su forma proyectan la viva imagen del artista. Si un portafolio ha sido elaborado de manera descuidada, este mismo será el mensaje comunicado.
  2. Para lograr que todo el portafolio comunique lo que realmente queremos exponer, es necesario crear un marco conceptual y establecer unas normas de producción que alineen el sentido del contenido.
  3. Para comenzar, lo más sencillo es reunir los datos básicos depositados en la hoja de vida. Esto nos dará un panorama de lo que ya hemos hecho, y el perfil nos ayudará a centrar el desarrollo del portafolio de manera coherente.
  4. En algunas áreas de las artes, especialmente donde se maneja la idea de autor, es conveniente redactar un statement de artista. Este texto será una instantánea en miniatura del resultado final del portafolio.

Enfoque

  1. Es muy complicado que un mismo portafolio nos sirva como carta de presentación ante diferentes contextos, por lo que el siguiente paso será definir qué enfoque queremos aplicar para el documento. Puede optarse por enfatizar un interés conceptual determinado, o el dominio de diferentes técnicas, la versatilidad o la maestría de una especialidad, o incluso los procesos. Las opciones son infinitas y no deben representar una camisa de fuerza. Lo importante es que el enfoque que escojamos nos sirva en el presente y en un futuro cercano.
  2. Una característica ideal de un buen portafolio debe ser su flexibilidad. En el mejor de los casos, este documento puede mutar sin generar traumatismos ni perder coherencia.
  3. Tan importante como saber quiénes van a consultar nuestro portafolio, es saber el medio por el que lo van a conocer. El soporte de nuestro documento puede ser un libro de artista, una página web, un PDF, o un perfil en Behance, Soundclud o alguna red social. Cada una de estas opciones presenta ventajas y desventajas que debemos sopesar con el contenido que presentaremos y a quiénes lo vamos a distribuir. Idealmente debe contarse con una versión digital en internet, y una física que podamos mostrar fácilmente en una conversación rápida.

Estructura y proyectos

  1. El contenido de un portafolio es similar al de una hoja de vida, iniciando con los datos personales, el perfil y el statement. Sin embargo, y a diferencia de una hoja de vida normal, las competencias y la experiencia van desglosadas y expuestas en una serie de proyectos.
  2. No es necesario que todos los proyectos de un portafolio hayan sido materializados. Si tenemos la planeación y desarrollo de una obra que consideremos pertinente incluir, podemos hacerlo siempre y cuando tenga la suficiente profundidad y coherencia.
  3. En algunos procesos burocráticos la experiencia de un artista cuenta. Por esto es recomendable consignar dentro del portafolio y de la hoja de vida los proyectos con los que iniciamos la carrera.
  4. Es recomendable que cada uno de los proyectos vaya acompañado de un texto corto que lo aborde conceptualmente y lo sitúe en contexto. También puede añadirse información sobre los procesos de creación, las técnicas y materiales usados.
  5. Cada una de las disciplinas artísticas tiene sus propios protocolos de etiquetado de obra, de esta forma, debe incluirse la información de nombre de la obra, autores complementarios si los hubo, dimensiones, duración, técnicas, colaboradores, derechos de autor y todo lo que consideremos pertinente.
  6. El portafolio como testimonio indirecto del trabajo de un creador depende absolutamente del registro de las obras consignadas. La calidad de los registros que tengamos incidirá inmisericordemente en el mensaje que nuestro portafolio comunica.
  7. Específicamente para los trabajos plásticos, es importante que los registros den cuenta de las dimensiones de las obras. No es suficiente indicar que una escultura tiene un metro de alto, sino que es importante agregar fotografías de personas u objetos al lado de las piezas para ayudar al lector a dimensionar correctamente su tamaño.
  8. Presentar nuestro trabajo en cada uno de los proyectos no debe parecerse a un balbuceo odioso, con un contenido estéril, y con un trasfondo que le robe todo el interés. La producción consignada debe tener su propia dignidad. Una de las formas de hacerlo además del diseño es a través del storytelling.
  9. Entre 4 y 8 proyectos será la cantidad adecuada para incluir dentro del portafolio dependiendo de la densidad de cada sección.
  10. De igual forma que una narración, es importante ubicar cada proyecto siguiendo una curva donde al inicio, en el medio y al final tengamos los tres proyectos que más llamen la atención.
  11. Al final de la sección de proyectos es válido agregar una sección con otros intereses y habilidades que consideremos oportuno dar a conocer.
  12. Documentos adjuntos y certificados de experiencia no deben incluirse en el portafolio, sin embargo, es vital mantener este archivo actualizado. Puede agregarse un apartado en el que se indique que referencias personales y certificados laborales serán enviados si son solicitados.

Diseño

  1. El diseño de un portafolio debe aproximarse más al mundo del diseño publicitario que al del libro de artista, en un sentido conceptual. Su mensaje debe ser unidireccional, directo, claro, conciso y por lo tanto certero.
  2. En ocasiones nuestro portafolio será sometido a revisiones por parte de jurados que tendrán otros quinientos documentos que examinar y contra los que estaremos compitiendo. Por esto, el mejor portafolio no es el que llama la atención, sino el que la secuestra.
  3. En consonancia con el anterior punto, un portafolio limpio y ligero es más ameno que uno sobrecargado de información. Un portafolio web con un millón de GIFs y que tarda en cargar, entra con desventaja a la competencia.
  4. Separar y jerarquizar los grupos de información para facilitar la lectura es fundamental para darle sentido y orden al portafolio.
  5. Más consejos de diseño en Cómo hacer una hoja de vida – Parte II.
  6. Pide consejos y revisiones a tu entorno cultural para mejorar tu documento. Las personas que conocen tu trabajo son las mejores para determinar si tu portafolio está a la altura, pero sólo tú decides si acatar o dejar pasar lo que te digan.

Y ya está, tienes listo un documento indispensable para todo agente cultural. Compártelo, y nunca dejes de actualizarlo.

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